viernes, diciembre 14, 2007

El Sueño del Conejo Blanco

White Rabbit's Dream

© Copyright Oscar Grillo 2007

En una habitación a oscuras una chica de los años sesenta se sienta en la cama al lado de un conejo ridículo.
Esto no fue un sueño pero me gustaría haberlo soñado.

In a dark room a nineteen sixties' girl seats on a bed and there is a ridiculous white rabbit next to her.
This was not a dream but I would have loved to have dreamt it.

Música:
Bunny Berigan & His Orch
In The Dark (1938)
(Bix Beiderbecke)
VICTOR 26122A

Bunny Berigan, Irving Goodman (tp) Ray Conniff (tb) Murray Williams, Gus Bivona (cl,as) Georgie Auld (ts) Joe Lippman (p,arr) Hank Wayland (b) Buddy Rich (d). New York, December 1, 1938

14 comentarios:

pablo bruno dijo...

muy buenos como siempre oscar
abrazo!

El editor dijo...

Me gusta el dibujo, la época y sobre todo la chica a pesar que en aquellos años no se usaban esos labios gruesos. El conejo a veces me cae simpático pero no en ése lugar. La valija abajo de la cama es, al menos, intrigante.
Gran serie de sueños... yo sueño tantas boludeces que necesitaría 60 convenciones de dibujantes y 12 de psicólogos, pero en Viena.

Acerca del tema musical: Una joya del genial Bix.
Los músicos : gran capo el leader acompañado por el notable saxo tenor Georgie Auld que dicho sea de paso fue quién le enseñó tocar al saxo a Robert De Niro para la actuación en la película New York, New York (De Niro le tocaba timbre en NYC a altas horas a Auld para que le explicara algunas digitaciones... la labor del actor en ese sentido -tocando el saxo tenor- es casi perfecta). El injustamente despreciado Ray Connif en trombón, el poco conocido hermano de Benny en trompeta, el técnicamente perfecto e irascible baterista Rich. El pianista contribuye con un arreglo bastante original y nunca había escuchado al clarinetista Bivona (nice surname).

Acá llueve fuerte y tengo la casa destruida, con albañiles INSIDE... entonces trato de olvidar ésto y recordar aquello.

Silvio Daniel Kiko dijo...

Harmossso...

Oscar Grillo dijo...

Lamento lo de la destruccion de la morada, Editor...Que les sea leve espero!..Si, la musica es exquisita. Yo adoro a Berigan desde que que oi "I Can't Get Started" por la primera vez. Tambien acompaña a Bessie Smith en ese "raucous" "Gimme a Pig Foot" que postee hace un par de meses.

Oscar Grillo dijo...

Ah...Hablando a la "moda" de los labios gruesos...Brigitte Bardot y Julie Christie que eran..Anomalias?

El editor dijo...

Anomalías no... se trata de excepciones que confirman la regla (con perdón de la palabra...)

Emily dijo...

Despite obvious associations with the white rabbit... I can't help but be mesmerized, beautiful and eerie work

Oscar Grillo dijo...

Dear Emily...The associations are with the music by "Bunny" Berigan and "In The Dark"..Not as obvious as you may believe.

Samanta Erdini dijo...

Oscar, querido! extrañaba escribirte, empeze a subir cosas de nuevo. Me encanta ese dibujo me hace acordar a mi, cuando estoy en mi pieza, me baje el tema, es muy de cuarto! con razon!
Te mando un beso grande y mis felicitaciones, esperopoder comprarte alguna ilustracion para mi pared algun dia.

Mis Saludos
Samy

viruta dijo...

adorable todo:
sedosa melodía,
la pose de ella,
sus apetitosos labios...
y la insustituíble presencia del conejo enardecediendo aún más la caldeada penumbra

una verdadera sofoquina

viruta dijo...

enardecediendo?

bueh che, cualquiera se equivoca.

opi dijo...

genial....

Silvio Daniel Kiko dijo...

lo sigo mirando y me encanta, que quere que te diga...

Asociación de Poetas Petisos dijo...

Querido Oscar, le envio de regalo un cuentito que escribi hace tiempo y que tiene un poco que ver con esta serie de sueños.


>El perro de madera.

Cuando Adrián comía higos, tenía pesadillas de noche. En navidad y año nuevo, intentaba evitar los higos secos pero no podía, siempre la carne era débil, y sucumbía a la tentación.
Mientras los otros chicos soñaban con Papá Noel y sus regalos, Adrián se despertaba gritando, empapado de lágrimas. Lloraba hasta que el sueño lo vencía. Y una nueva pesadilla lo despertaba.

Cuando Adrián no comía higos, no se despertaba a mitad de la noche gritando, ni tenía pesadillas terribles. Simplemente no soñaba, o no recordaba lo que soñaba. Y a la mañana, en el desayuno, inventaba sueños, para no ser menos que su hermana.


Un abrazo, Carlos.